Puede que sea una nación joven y con prisa, pero también se vanagloria de una rica cultura secular y de una población polifacética. Quizá sean las paradojas de Singapur lo que la hacen tan deseable: como sus tradicionales casas-tienda de tres plantas adosadas a modernos y elegantes rascacielos que anidan en las nubes de fondo; o la disparidad entre el traje confeccionado a la medida del ejecutivo millonario y la modesta mesa alrededor de la cual se reúne la gente para comer, como el puesto de un vendedor ambulante o en una plaza de comidas, esas áreas populares entre aromas tentadores.
La inmigración que mantiene el fluir de esta magnética ciudad procede de Malasia, la India, China y el Oeste, como atestiguan los distintos vecindarios a través de tradiciones vibrantes e imperecederas. En el barrio chino, convive en armonía un crisol de costumbres de todo tipo; allí podrá visitar el impresionante templo del Buda Tooth Relic o el templo hindú de Sri Mariamman. A lo largo del río, cerca del distrito colonial y sus edificios heredados, Clarke Quay acoge una animada escena de ocio nocturno y algunos centros comerciales asombrosos. En toda la ciudad, encontrará una enorme variedad de tiendas en las que curiosear, incluida una hilera interminable de galerías comerciales que bordean Orchard Road: Ion, Tangs, Paragon y Takashimaya. Asimismo, podrá admirar el icónico perfil urbano de la Marina Bay Sands y su gran noria, el Singapore Flyer, que actuó como un dramático telón de fondo en el Grand Prix de Fórmula 1 anual de Singapur.
Los Jardines de la Bahía adyacentes, con sus majestuosos "super árboles", el Cloud Forest y la exuberante vida natural, representan el lado creador de esta ciudad tan ecológica. Además de sus muchos parques, Singapur también cuenta con un jardín botánico extraordinario compuesto de un vasto surtido de variedades de jengibre y orquídeas. Prosiga con su exploración de la flora y fauna de este destino con una visita al zoológico de Singapur y su sorprendente safari nocturno, o a la isla vecina de Sentosa, un lugar famoso por su frondosidad y plétora de pavos reales, sin mencionar los suntuosos spas y el parque temático de Universal Studios.
Singapur presume de un joven pasado expuesto en ricos establecimientos culturales, como el Museo de las Civilizaciones Asiáticas o el Museo de Peranakan, que rinde homenaje a esta cultura epónima apenas conocida. En una ciudad que avanza constantemente, la ciencia se celebra en el Centro de Ciencias y el Museo ArtScience. Por último pero no menos importante, el arte también está perfectamente representado y se puede ver en las calles gracias a un sistema de mecenazgo bien desarrollado además de en galerías y centros comerciales. Mientras que la recientemente estrenada Pinacothèque, la hermana pequeña de la institución parisina, está repleta de exhibiciones europeas, el Museo de Arte de Singapur y la Galería Nacional de Arte se centran en el talento asiático. La Feria de Arte de Singapur demuestra que la ciudad está claramente dispuesta a afianzar su prestigio internacional en este campo.
Otro acontecimiento destacado en Singapur es el Festival Gastronómico de Singapur. Con tantos restaurantes, mercadillos y plazas de comidas fantásticos, los residentes de la ciudad suelen pasar más tiempo comiendo fuera que en su propia cocina. La representación de chefs franceses de primera fila es prominente como, por ejemplo, Joël Robuchon, Anne-Cécile Degenne, en Xperience, y Julien Royer en Restaurant Jaan. Cocineros locales, como André Chiang, Justin Quek y Willin Low, también ondean la bandera por un panorama gastronómico rebosante de toda clase de influencias distintas. En Singapur, las culturas convergen tanto en la calle como en la mesa.